pintura resiliencia cristina alejos

Necesitamos más resiliencia

Hoy, en nuestro aprender a pensar, vamos a profundizar en el significado de la palabra resiliencia. ¿Qué es la resiliencia y en qué consiste? ¿Cómo se logra? ¿Qué beneficios produce?

Se trata de la capacidad que tiene una persona para superar un accidente, una tragedia, un trauma o cualquier tipo de experiencia negativa que haya vivido. Es incluso la capacidad que tiene una persona para cambiar una experiencia negativa en el cual parecía que iba a salir perdiendo, en una victoria. Transformar un fracaso en un éxito personal.

Siendo así, consiste en rechazar la idea de sentirse una víctima. Víctima de sí mismo, de su comportamiento frente a los obstáculos o víctima de los demás. Es este sentimiento de víctima el que hace que la gente se quede anclada en el sentimiento negativo y no logren superar esas malas experiencias.

El concepto resiliencia fue creado en los EEUU. Directamente ligado con la psicología positiva.

El estudio psicológico de la resiliencia se extendió a las víctimas de un stress postraumático: accidentes, atentados, etc.

Además, el análisis que se realizó por expertos, hizo constatar que ciertas víctimas de eventos como la guerra o atentados no presentaban síntomas de stress. A esta ausencia de síntomas se la interpretó como una manifestación de la resiliencia. No es ni maldad, ni una falta de empatía, sino que la persona tiene la capacidad de tomar una distancia con respecto a sus propias emociones. Por ejemplo frente al miedo y al stress.

Es decir, la capacidad que tienen la resiliencia sobre la persona es la capacidad de abstraer las emociones negativas para proyectarse en actos positivos y llevar a cabo de este modo un camino hacia algo mejor.

Acciones positivas

No se trata de negar el sufrimiento vivido. Se trata de comprender el escenario, tomar conciencia de que el contexto y la situación pueden ser muy tóxicos para una persona. La resiliencia intenta que tomemos una experiencia como si fuese un accidente en nuestro camino. Es decir, una mala experiencia que se puede superar. Y se trata de que, con lo aprendido en esta experiencia, podremos reiniciarnos, orientarnos de nuevo y que esta fortaleza nos ayude a salvar nuestra psique, nuestra mente y psicología.

La mala experiencia no debe tomarse como una responsabilidad propia, sino como un suceso ocurrido en la vida. No somos responsables de todo lo que nos ocurre, hay cosas que pasan. Culpabilizarse a sí mismo o a los demás, quedarse encerrado en el odio, solo bloquea a la persona.

Conceptos que ayudan a crear la resiliencia y la fortaleza de las personas

  • Regular o controlar las emociones.
  • La comunicación.
  • Reforzar las relaciones sociales.
  • Volver al pensamiento positivo, óptimo. El funcionamiento correcto de la mente (no atascada).
  • Superar los desafíos y obtener victorias.
  • Recrear la propia imagen.

Se trata de una capacidad de adaptación y un aprendizaje para seguir hacia adelante. Cada persona encuentra su propio método de resiliencia, su forma personal de superar la mala experiencia. Conocer el ejemplo de otras personas puede ser inspirador y dar mucho coraje a los que estén en proceso de resiliencia.

Se trata también de hacer un cambio de pensamiento más centrado en el momento presente, una valoración del instante y de la vida.

Después de un proceso semejante, las personas hayan una fortaleza mental mayor, un sabor más intenso de la vida y mucha más conciencia con las demás personas, con el mundo y con la propia existencia.

La resiliencia del ser humano, ilustraciones de Cristina Alejos

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2 respuestas en “Necesitamos más resiliencia

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