personas pobres pintura

Nos creemos las mentiras de las Fake News

Su técnica es muy sencilla: repetir, repetir, repetir y repetir hasta que la sociedad se lo crea. Medios de desinformación, informaciones falsas que no tienen ninguna evidencia ni coherencia pero que al ser dichas una y otra vez acaban filtrándose en el pensamiento de la gente. Y además la gente lo permite.

La desinformación ganando terreno

Nuestro interés es aprender a pensar y en esta sección vamos desarrollando temas que tratan del desarrollo de la comprensión y cómo encontrar un camino correcto hacia el desarrollo del pensamiento humano que nos ayude a progresar. La mente humana puede ser muy disfuncional si no se controla y educa.

Las informaciones falsas de la sociedad contemporánea se asemejan a una enfermedad mental como el delirio y la esquizofrenia. Cuanta más información falsa nos creemos más nos acercamos a la psicosis, pues somos incapaces de distinguir la realidad de las cosas. No razonar correctamente, no pararse a pensar y creerse las mentiras que otros dices es mucho más peligroso de lo que nos imaginamos.

¿Qué es el delirio?

El delirio o idea delirante es una idea sostenida sobre fundamentos lógicos inadecuados, pues tal idea es imposible y en un contexto inadecuado.

¿Qué es la esquizofrenia?

Destaca por ser una percepción alterada de la realidad, es un estado mental que altera la consciencia de realidad.

Estas enfermedades son problemas físicos y neurológicos, tratadas por psicólogos y psiquiatras, pero antes de llegar a este grado de enfermedad, en un grado mucho más leve, la causa de ambos disfuncionamientos mentales son las mentiras que nos creemos o que inventamos nosotros mismos.

Es por ello que dejar de creernos cualquier información falsa que llega a nosotros y no hacer falsas suposiciones es uno de los puntos iniciales para aprender a pensar y hacer que nuestra mente funcione correctamente.

Ejemplo de desinformación sobre la pobreza y el trabajo

En su video Aprender a pensar 5, Héctor nos da un ejemplo de mentira creída ya por mucha gente:

«La gente pobre no quiere trabajar».

No solo es una idea general que ya de por sí trata de meter a muchísima gente distinta en el mismo grupo, si no que además, en sí misma es una idea vaga y con poca información «real» de partida. ¿No quieren trabajar en qué? ¿No quieren trabajar dónde o para qué empresas? ¿Qué grupo de pobres? ¿Pobres de qué edad o género?

Tanta gente y tantos trabajo tienen una síntesis radical. Por lo tanto, no puede ser real.

Sin embargo, mucha gente cree en esta idea y hacen que sea una clave para su comprensión del mundo.

«La pobreza existe porque la gente no trabaja».

Las cosas son mucho más complejas y la pereza de las personas hace que informaciones falsas sean aceptadas como verdades y lógicas correctas, cuando no lo son en absoluto.

Luego hay que diferenciar lo que es una persona pobre frente a otros factores relacionados con el trabajo:

Una persona pobre es alguien que no tiene recursos económicos.

  • Una cosa es ser pobre y otra cosa es no tener una formación o saber hacer algo que te permite acceder a un empleo o adquirir clientes.
  • Una cosa es ser pobre y otra cosa es estar enfermo, tener una depresión u otros problemas de salud que impiden trabajar.
  • Una cosa es ser pobre y otra cosa es ser de una determinada raza o etnia, y sufrir por ello una discriminación.
  • Una cosa es ser pobre y otra cosa es ser joven, viejo, mujer, hombre y otros aspectos sociales que también generan una discriminación.
  • Una cosa es ser pobre y otra cosa es el trabajo que se realiza, pues mucha gente gana muy poco dinero con sus trabajos mal pagados, tienen deudas u otros problemas que hacen que su dinero no sea suficiente.

En resumen, la frase es pura desinformación pues no tiene en cuenta muchos factores necesarios.

La pregunta es ¿Porqué la gente cree en las mentiras?

Para mi, el deseo de discriminar a los demás está muy arraigado en nuestra sociedad. Es fácil protestar contra algo o alguien pero nos cuesta mucho más pensar de un modo coherente, correcto y que no haga daño a los demás.

Este artículo es continuación de :

Verdad o mentira, ¡son caníbales! Las Fake News

*La pintura que ilustra esta entrada se llama «Sin asilo», pintura de Fernand Pelez, 1883.

Comparte este tema en tus redes sociales


6 respuestas en “Nos creemos las mentiras de las Fake News

  1. Héctor Carlos Reis

    Hola Cristina. Buen artículo. Se ve que el video te dejó pensando y elaboraste deducciones interesantes que profundizan lo dicho en el video. La intención es generar ideas a partir de lo que expreso en el video. Y Cristina lo hizo muy bien pues ahondó y escudriñó en el tema.
    Yo cambiaría la palabra discriminar por segregar. Esta distinción la hago en otro video.
    La intención del video es ayudar a aprender a pensar y Cristina captó la esencia. Por eso este artículo complementa el video y lo desarrolla en detalles. Un saludo afectuoso

    1. Héctor Carlos Reis

      Hola Anicca. En realidad no es que quieran todo gratis. Lo que sucede es que en una sociedad comunista no habría clases sociales y cada persona tendría los bienes y servicios que necesite con su trabajo. Habría bienes y servicios en oferta y cada persona tomaría lo que necesite de acuerdo a sus necesidades y gustos. Por ejemplo un artista pintor tomaría colores, pinceles, telas, etc. de acuerdo a sus necesidades de trabajo y gustos. El límite de la posesión de bienes es lo que cada uno estima. Entendiendo que la acumulación desmedida de bienes atenta contra el bien común. Por ejemplo, vos necesitás un automóvil pero si tomás tres automóviles tu acumulación atenta contra el bien común.
      En una sociedad así existe la propiedad privada de bienes y servicios que cada persona necesite. Lo único que no es propiedad privada son los medios de producción como los campos, las fábricas, las minas, los ríos, los lagos, los puertos, los aeropuertos, los hospitales, las escuelas, la educación, la sanidad, etc. En síntesis no es que sea gratis, con el trabajo de cada persona le es suficiente para vivir con el confort de la vida moderna. Los pequeños lujos no afectan al bien común pero sí los grandes lujos que exhiben los ultra ricos. Un saludo cordial

      1. Anicca

        Hola. Me temo que eso es política de cuentos de hadas, noticias falsas, desinformación. Lo cierto es que no existen antecedentes históricos de sociedades donde el bien común tuviera prioridad sobre intereses más específicos. Desde el principio de los tiempos y hasta la fecha lo que manda es el individualismo y la competencia. El bien común es resultado del interés individual, más concretamente de la interacción entre sujetos orientados por intereses personales, y siempre es lo justo y necesario para no cargarnos a palos y para no avivar más giles.

        Las cosas como son. La sociedad de consumo instaurada por el capitalismo de la actualidad es el sistema más avanzado, el que mejor satisface las necesidades e inclinaciones intrínsecas de la humanidad. Cosas como el voyerismo, el exhibicionismo, la crueldad, la corrupción y todo el resto de «pecados» o simples idioteces que vemos en los medios del entretenimiento y en las redes sociales, todo eso es parte de lo que somos y de lo que queremos. En cambio chismes comunistas como la «solidaridad» no se corresponden con la evidencia empírica porque, de hecho, son mentiras para sabotear a otros, al mismo nivel que la historia del otro mundo y los castigos del infierno.

        En fin, aprender a pensar implica aprender a evitar las trampas ideológicas como las del comunismo lo mismo que las de la fe religiosa. Recuerda que lo que frena el desarrollo de una persona no son tanto sus carencias sino los mecanismos activos que coartan su libertad de pensar en forma libre y creativa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *